Cuando buscamos nuestro próximo coche o moto de ocasión hay que tener muy en cuenta si el vehículo presenta algún problema a nivel administrativo o fiscal: una carga puede impedir que se transfiera o, peor, trasladarte una deuda que no te corresponde. En esta guía te explicamos qué son las cargas de un coche, cómo consultarlas y cómo quitarlas.
¿Qué son las cargas de un vehículo?
Las cargas son anotaciones que indican que un vehículo no está "libre": tiene una deuda, una limitación o un derecho de un tercero asociado. Una de las mejores formas de saber si un coche tiene problemas es comprobar si tiene cargas antes de comprarlo. Es una comprobación que se hace en segundos y que te puede ahorrar un disgusto muy caro.
¿Cómo saber si un vehículo tiene cargas?
Existen dos formas de obtener la información de cargas de un vehículo:
- Pidiendo una nota simple en el Registro de Bienes Muebles: te da información detallada sobre las cargas registrales del vehículo.
- Pidiendo el informe DGT completo: incluye una sección de cargas y, además, la situación de seguros, el historial de ITV, el historial de kilómetros y mucho más. Por eso suele ser la opción más recomendable: te resuelve la duda de las cargas y de paso compruebas todo lo demás. Tienes el desglose en la guía de qué incluye un informe DGT.
Gracias al sistema de Info Coche, el informe se obtiene en menos de un minuto y llega a tu email para consultarlo, no importa la hora ni el día: el sistema funciona las 24 horas, los 365 días al año.
Tipos de cargas de un vehículo
Estas son las cargas que puede tener un vehículo y que aparecen reflejadas en el informe de la DGT:
- Embargo: carga impuesta por una autoridad judicial o administrativa para garantizar el cobro de una deuda del titular. No impide la transferencia, pero el embargo se traspasa al nuevo propietario.
- Reserva de dominio: el vehículo se compró financiado y aún no está pagado del todo; sigue siendo propiedad de quien prestó el dinero. Sí impide la transferencia hasta que se cancela.
- Renting: el vehículo es propiedad de un arrendador y tiene un contrato de alquiler por un tiempo determinado.
- Precinto: una autoridad ha ordenado inmovilizar el vehículo e impedir su circulación. Es un gran problema; ni plantearse comprarlo.
- Leasing: similar al renting, pero como compra diferida; impide la transferencia hasta que se cancela.
- Hipoteca mobiliaria: el vehículo es la garantía de un crédito concedido. Si el crédito no se paga, el coche responde.
- Incidencia denegatoria: un caso especial que requiere ponerse en contacto con la DGT para conocer el estado del vehículo.
El embargo y la reserva de dominio son las dos que más problemas dan; las vemos en detalle en la guía de comprar un coche con embargo o reserva de dominio.

¿Cómo quitar las cargas de un vehículo?
Normalmente las cargas requieren de una acción del propietario actual: pagar parte de una deuda o un préstamo, terminar un contrato de renting o de leasing, etc. Una vez hecha esa acción, hay que ir al Registro de Bienes Muebles (en persona u online) y solicitar que se cancele la carga.
Para asegurarte de que la carga ya no está, no compres el vehículo hasta que el informe DGT aparezca actualizado y limpio. Que el vendedor diga que "la quitará después" no vale: que la cancele primero y compruébalo tú con un informe nuevo.
Conclusión
Las cargas no se ven mirando el coche: solo aparecen en los registros oficiales. Compruébalas siempre antes de comprar, entiende qué implica cada tipo, y si aparece cualquier carga, no avances hasta que esté cancelada y confirmada en un informe actualizado.