Impuesto de circulación: qué es y cuánto se paga por municipio

Impuesto de circulación: qué es y cuánto se paga por municipio

El impuesto de circulación —oficialmente Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica, IVTM— es ese recibo anual que paga todo propietario de un coche. Es un impuesto municipal, así que lo gestiona tu ayuntamiento y su importe puede variar muchísimo de una ciudad a otra. En esta guía te explicamos qué es, quién lo paga, de qué depende y por qué el mismo coche cuesta distinto según dónde vivas.

Qué es y quién lo paga

El impuesto de circulación grava la titularidad de un vehículo apto para circular. Lo paga quien figure como titular del vehículo a 1 de enero de cada año. Este detalle es importante en una compraventa: si compras un coche en marzo, el recibo de ese año normalmente le corresponde al vendedor, aunque conviene dejarlo claro por escrito en el contrato de compraventa para evitar discusiones.

De qué depende el importe

El cálculo se basa principalmente en los caballos fiscales del vehículo (una medida que depende de la cilindrada y la configuración del motor, no de la potencia comercial en CV). Pero la ley solo fija unas tarifas mínimas: cada ayuntamiento aplica sus propios coeficientes dentro de los límites permitidos. Por eso:

  • Un mismo coche puede pagar bastante más en una gran ciudad que en un municipio pequeño.
  • Dos coches idénticos pagan distinto si sus titulares están empadronados en municipios diferentes.

Bonificaciones habituales

Muchos ayuntamientos aplican descuentos. Los más comunes:

  • Vehículos poco contaminantes: bonificaciones (a veces muy altas) para eléctricos, híbridos y vehículos de gas. Tener una buena etiqueta ambiental puede traducirse en pagar menos.
  • Vehículos históricos: los coches de más de 25-30 años suelen tener bonificaciones importantes.
  • Familias numerosas o personas con discapacidad, en determinados supuestos y municipios.

Las bonificaciones no se aplican solas: normalmente hay que solicitarlas en el ayuntamiento.

Cómo saber cuánto te toca pagar

La forma fiable es consultar la ordenanza fiscal de tu ayuntamiento o su sede electrónica: ahí están las tarifas exactas por caballos fiscales y las bonificaciones disponibles. Para saber los caballos fiscales y los datos técnicos de tu coche, los tienes en la ficha técnica y también en el informe DGT.

Cuándo y cómo se paga

El impuesto se paga una vez al año, en el periodo que marque cada ayuntamiento (suele ser en los primeros meses). Muchos municipios permiten domiciliarlo, y a veces dan un pequeño descuento por domiciliación. Si acabas de matricular un coche, el primer año se prorratea por trimestres.

Qué pasa si no se paga

El impago acumula recargos e intereses de demora y puede acabar en un procedimiento de embargo. Además —y esto es clave al comprar de segunda mano— un coche con el impuesto de circulación impagado no se puede transferir: estar al corriente es uno de los requisitos para hacer la transferencia de titularidad. Por eso, antes de comprar, hay que asegurarse de que el vehículo está al día.

El impuesto de circulación en el coste real del coche

Es un gasto fijo más, junto con el seguro, la ITV, el mantenimiento y el combustible. No es el mayor de todos, pero hay que contarlo al calcular cuánto cuesta tener un coche al año. Y si estás dudando entre dos coches, la diferencia de caballos fiscales —y de etiqueta ambiental— puede suponer una diferencia notable en este recibo durante todos los años que tengas el vehículo.

Antes de comprar, comprueba que el coche está al día: el informe DGT te muestra la situación del vehículo para que no heredes deudas ni te encuentres con que no puedes ponerlo a tu nombre.

Inevitable, pero sin sorpresas

El impuesto de circulación es inevitable, pero conocerlo te ayuda: a presupuestar el coste real de tener coche, a aprovechar las bonificaciones por bajas emisiones y a no llevarte sorpresas en una compraventa. Consulta la ordenanza de tu municipio, solicita las bonificaciones que te correspondan y, al comprar de segunda mano, confirma siempre que el recibo está pagado.

Preguntas frecuentes

¿Quién paga el impuesto de circulación en una compraventa?

Lo paga quien figure como titular a 1 de enero de ese año. Si compras el coche después, el recibo de ese año suele corresponder al vendedor; conviene dejarlo claro en el contrato.

¿Por qué el impuesto de circulación varía tanto entre ciudades?

Es un impuesto municipal: cada ayuntamiento aplica sus propios coeficientes y bonificaciones dentro de los límites legales, así que el mismo coche paga distinto según dónde esté empadronado el titular.

¿Se puede transferir un coche con el impuesto de circulación impagado?

No. Estar al corriente del impuesto de circulación es uno de los requisitos para poder hacer la transferencia de titularidad.

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