Una de las primeras dudas al comprar un coche de segunda mano es cuánto cuesta cambiarlo de nombre. No hay un precio único: son varios conceptos que se suman, y uno de ellos varía mucho según dónde vivas. En esta guía te desglosamos todos los costes para que no te lleves sorpresas y puedas presupuestar la compra de verdad.
1. La tasa de la DGT
Es el coste fijo del trámite de cambio de titularidad, la conocida tasa 1.5. La fija la DGT y es igual en toda España: es el único importe que no varía según dónde vivas ni cuánto valga el coche. Se paga online o en la jefatura, y sin su justificante no se tramita el cambio.
2. El Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP)
Es, casi siempre, el coste más grande. Lo paga el comprador a su comunidad autónoma y se calcula aplicando un porcentaje sobre el valor del vehículo. Y aquí está la clave de por qué el mismo coche cuesta distinto de cambiar de nombre según la región:
- El porcentaje lo fija cada comunidad autónoma.
- La base es el mayor valor entre el precio de compra y el valor venal oficial del coche.
Hay casos de exención o reducción: por ejemplo, ciertas transmisiones entre familiares directos, o cuando el vendedor es un profesional que emite factura con IVA (en ese caso pagas IVA, no ITP). Lo desarrollamos en la guía del ITP al comprar un coche usado.
3. La gestoría (opcional)
Si no quieres hacer el trámite tú mismo, una gestoría te lo gestiona por una tarifa de servicio. Es un gasto opcional —puedes hacerlo gratis tú online con certificado digital—, pero muchos compradores lo asumen porque ahorra tiempo, colas y errores. La diferencia es comodidad y rapidez frente a coste.
4. Otros posibles gastos
- Cancelación de cargas: si el coche tuviera alguna. No debería; revísalo antes con un informe DGT.
- Duplicado de permiso o ficha técnica si están deteriorados o ilegibles: ver duplicado del permiso de circulación.
- ITV si está a punto de caducar y quieres pasarla antes de la compra.
Cómo estimar tu coste total
La fórmula es sencilla:
Coste total = tasa DGT (fija) + ITP (según tu comunidad y el valor del coche) + gestoría (si la usas)
El concepto que más mueve la cifra es el ITP, así que el paso clave es: consultar el valor venal del coche y el porcentaje de ITP de tu comunidad autónoma antes de cerrar la compra. Así sabes el coste real y no te llevas un susto después.
El orden correcto
El cambio de nombre va siempre después de comprobar que el coche se puede transferir. Tienes el proceso completo en la guía de transferencia de titularidad paso a paso: primero el informe DGT, luego el contrato, luego ITP y tasa, y por último la solicitud.
Lo que sale caro no es el trámite
Cambiar un coche de nombre no es caro si lo tienes todo controlado: una tasa fija de la DGT, el ITP de tu comunidad y, opcionalmente, la gestoría. Lo que sale caro es hacerlo sobre un coche que no debías haber comprado. Calcula el ITP antes con el valor venal, y comprueba el coche con el informe DGT antes de pagar nada.