El Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) es el impuesto que paga el comprador cuando adquiere un coche de segunda mano a un particular. Es uno de los costes principales de cambiar un coche de nombre, y conviene calcularlo antes de cerrar la compra para que no te descuadre el presupuesto. En esta guía te explicamos quién lo paga, cómo se calcula, por qué varía tanto entre comunidades y qué exenciones existen.
Quién paga el ITP y cuándo
Lo paga siempre el comprador, y se abona a la comunidad autónoma donde resida. Hay que liquidarlo presentando el modelo 620 o 621 (según la comunidad) dentro del plazo establecido tras la compra, y su justificante es imprescindible para hacer la transferencia de titularidad.
Excepción importante: si compras a un profesional (un concesionario o compraventa que emite factura con IVA), no pagas ITP, porque esa operación ya lleva IVA.
Cómo se calcula
El ITP es un porcentaje sobre el valor del vehículo. Dos elementos determinan la cifra final:
- El porcentaje lo fija cada comunidad autónoma. No es el mismo en todas, y por eso el ITP del mismo coche cambia según dónde vivas.
- La base sobre la que se aplica es, normalmente, el mayor valor entre el precio de compra y el valor venal oficial del coche. Por eso no puedes "rebajar" el ITP poniendo un precio simbólico en el contrato: Hacienda tira de sus tablas.
Resultado: el mismo coche puede costar de ITP cantidades bastante distintas en Madrid, en Andalucía o en otra comunidad. Conviene consultar el porcentaje exacto en la web de tu comunidad autónoma.
Exenciones y reducciones
- Compra a profesional con factura: se paga IVA, no ITP.
- Transmisiones entre familiares directos: algunas comunidades aplican reducciones o exenciones en determinados supuestos.
- Vehículos para personas con discapacidad: exenciones en determinados casos.
- Coches de cierta antigüedad o valor muy bajo: algunas comunidades aplican una cuota fija reducida.
Las exenciones y reducciones no se aplican solas: hay que solicitarlas correctamente al presentar el modelo.
Cómo estimar tu ITP antes de comprar
- Consulta el valor venal del coche que te interesa con nuestra herramienta.
- Mira el porcentaje de ITP de tu comunidad autónoma (en su web oficial).
- Aplica ese porcentaje sobre el mayor valor entre el precio que vas a pagar y el valor venal.
Con eso ya tienes una estimación realista para sumar al resto de costes del cambio de nombre (ver cuánto cuesta cambiar un coche de nombre).
Errores habituales con el ITP
- Olvidarlo en el presupuesto: es un coste real que puede ser significativo, sobre todo en coches de valor medio-alto.
- Pensar que poniendo poco precio se paga menos: no funciona, Hacienda usa el valor venal.
- No liquidarlo en plazo: acumula recargos y, además, sin él no puedes hacer la transferencia.
- Confundir IVA e ITP: a particular, ITP; a profesional con factura, IVA. No se pagan los dos.
Calcula el ITP antes, no después
El ITP no se puede evitar —salvo comprando a profesional con factura— pero sí calcular de antemano. Inclúyelo siempre en tu presupuesto de compra: consulta el valor venal del coche, mira el porcentaje de tu comunidad y aplica el cálculo sobre el mayor valor. Así sabes desde el principio cuánto te va a costar de verdad el coche.