Meta pixel

Patinete eléctrico de segunda mano: qué comprobar antes de comprar

Patinete eléctrico de segunda mano: qué comprobar antes de comprar

Comprar un patinete eléctrico de segunda mano puede ahorrarte bastante dinero, pero también esconde trampas: una batería gastada o un modelo que no cumple la normativa convierten el chollo en un problema. En esta guía te explicamos, punto por punto, qué tienes que comprobar antes de pagar.

1. Que sea legal: el certificado de circulación

Lo primero de todo. El patinete debe cumplir la normativa de VMP y contar con certificado de circulación. Los patinetes anteriores al 22 de enero de 2024 tienen una moratoria para circular sin certificado hasta el 1 de enero de 2027; a partir de ahí lo necesitarán. Un patinete "trucado" para superar los 25 km/h directamente no es legal como VMP. Pide siempre el certificado de circulación y la factura original al vendedor.

2. La batería: el componente que más se degrada

La batería es lo más caro de un patinete y lo que más se desgasta con el uso. Es, con diferencia, lo más importante a revisar:

  • Pregunta cuántos años tiene y, si es posible, cuántos ciclos de carga ha hecho.
  • Comprueba la autonomía real en una prueba, no la que diga el vendedor ni la del fabricante.
  • Verifica que carga con normalidad y que no se calienta en exceso.
  • Desconfía de una batería que se descarga muy rápido o que no llega ni de lejos a la autonomía original.

Una batería al final de su vida puede costar casi lo que el patinete entero: tenlo muy en cuenta al negociar el precio.

3. Frenos, ruedas y estructura

  • Frenos: que respondan bien delante y detrás, sin ruidos raros ni recorrido excesivo.
  • Ruedas: estado de la goma; si son neumáticas, que no pierdan aire.
  • Estructura y plegado: sin holguras, grietas ni soldaduras sospechosas. El sistema de plegado es un punto débil habitual: pruébalo varias veces.
  • Manillar y dirección: firmes, sin juego ni vibraciones.
  • Acelerador y display: que funcionen con suavidad y sin cortes.

4. Señales de un mal mantenimiento

Igual que en los coches, el estado general te dice mucho del cuidado que ha tenido el patinete:

  • Tornillos pasados de rosca o que faltan.
  • Piezas no originales o reparaciones chapuceras.
  • Golpes mal reparados, plástico agrietado.
  • Un patinete que ha vivido siempre a la intemperie (óxido, plásticos quemados por el sol).

5. Precio justo y prueba antes de pagar

Compara con el precio de ese modelo nuevo y resta lo que toque por antigüedad y, sobre todo, por el estado de la batería. Y pruébalo antes de pagar: acelera, frena, gira, sube alguna cuesta si puedes y comprueba que todo funciona. Si el vendedor no te deja probarlo, desconfía.

6. La parte administrativa

Guarda la factura original y el certificado de circulación: te harán falta si tu ayuntamiento exige registro local, y son tu prueba de que el patinete es legal. Si tu municipio tiene registro de VMP, infórmate de cómo se hace el cambio de manos.

Antes de lanzarte, repasa la guía de cómo elegir un patinete eléctrico para tener claro qué buscas, y la del seguro de patinete: comprar de segunda mano es buena idea solo si el patinete es legal, está sano y lo vas a usar protegido.

Tres comprobaciones y listo

Un patinete de segunda mano bien elegido es una compra estupenda y un ahorro real. La clave está en tres comprobaciones: certificado de circulación en regla, batería con vida útil y una buena prueba antes de pagar. Si los tres salen bien, adelante; si alguno falla, sigue buscando.

Preguntas frecuentes

¿Qué es lo primero que hay que comprobar en un patinete de segunda mano?

Que sea legal: que cumpla la normativa de VMP y cuente con certificado de circulación. Sin él, es una compra con fecha de caducidad legal.

¿Por qué hay que fijarse tanto en la batería?

Porque es el componente más caro y el que más se degrada con el uso. Una batería al final de su vida puede costar casi lo que el patinete entero.

¿Es buena idea comprar un patinete de segunda mano?

Sí, puede ahorrar bastante dinero, siempre que el patinete sea legal (con certificado), tenga la batería con vida útil y pase una buena prueba antes de pagar.

¿Ofreces informes a tus clientes?

Integra informes DGT en tu propia web: por API o con nuestro plugin de WordPress, sin programar. La parte oficial la gestionamos nosotros; tú solo consumes créditos.

Plugin para WordPress API para empresas